¡Gobiernos, paguen sus cuentas de agua!

15 Sep 2021

Frente a la amenaza común de Covid-19 los ciudadanos del mundo tienen la tarea de renunciar a las diferencias ideológicas, sociales, políticas y económicas.

Entre las numerosas soluciones para combatir Covid, el agua es parte integral de la medida preventiva más básica y eficaz - lavarse las manos. Estudios de la Organización Mundial de la Salud muestran que lavarse regularmente en las manos reduce a la mitad las enfermedades gastro-intestinalestinales y un tercio las enfermedades respiratorias.

El costo de sobrevivir

Informes de UNICEF anteriores al Covid-19 sugieren que 2 de cada 5 escuelas alrededor del mundo carecen de instalaciones básicas para lavarse las manos.

Como la mayoría de estas escuelas son instituciones de gobierno, los proveedores privados o públicas de agua son reacios a proporcionar instalaciones óptimas de agua si ni siquiera se paga por el servicio.

A medida que los niños regresarán a la escuela en todo el mundo, es importante asegurarse de que salga bien. Es decir que los planteles tengas las medidas de adecuadas para garantizar la higiene.

Como cualquier otro bien social el suministro de agua tiene un costo. Una nueva investigación presentada por nuestros socios Water Integrity Network (WIN) sugiere que:

“Las tarifas de agua y saneamiento están basadas bajo el supuesto de que todos los usuarios pagan sus cuentas. Si algunos no pagan, esto impacta negativamente la viabilidad financiera de las empresas de agua. Como consecuencia, otros usuarios pagan la consecuencia obteniendo servicios deficientes y en algunos casos les transfieren el costo, al subir a unas tarifas más altas a largo plazo. Las poblaciones desatendidas pagan esta falta de pago de ciertos usuarios al no tener acceso a los servicios porque el Organismo operador no tiene con qué ampliar la red de distribución”. Y así es un cirro vicioso.

Todos los grupos de usuarios están obligados a pagar las facturas pendientes y corrientes para garantizar que el público en general no sufra un alto costo de supervivencia. Es decir las grandes empresas o Instituciones de gobierno, todas de beben de pagar sus facturas por el servicio de agua y saneamiento que reciben.

Exige tus derechos: el derecho al Agua y al Saneamiento

El acceso al agua potable y saneamiento es un derecho humano fundamental para todos. El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento mediante la Resolución 64/292.

En 2002, el Comité en Derechos Económicos, Sociales y Culturales expresó en el artículo 11 que:

“el derecho humano al agua es indispensable para llevar una vida con dignidad humana. Es un prerequisito para la realización de otros derechos humanos.”

El cumplimiento y protección de este derecho bajo la Observación General No. 15 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales que  garantiza el derecho de todos a tener agua suficiente, segura, aceptable y físicamente accesible y asequible para uso personal.

Sumergidos en las incertidumbres de Covid-19, la importancia de agua potable y saneamiento equivale a abordar la epidemia mundial. Sin embargo proporcionar estos derechos al público en general es costoso.

Campaña Gobierno, PagaTusCuentasdeAgua: respeta, protege y cumple los derechos humanos fundamentales

End Water Poverty y WIN, con el apoyo de GIZ y en colaboración con FANMex y otros, lanzaron “Gobierno, PagaTusCuentasdeAgua” para identificar la gravedad de la falta de pago de las facturas de agua por parte de las instituciones públicas en diversos países.

La siguiente tabla muestra los atrasos del gobierno en Jamaica, Botswana, Kenia y Zambia. El ejemplo de Zambia destaca que las corporaciones de agua pierden el 50% de los ingresos debido a la falta de pago. Esta misma disminución de 50% en la recaudación es la que ha detectado en México la Asociación Nacional de Empresas de Agua y Saneamiento, tras los primeros meses de la pandemia.

Durante lanzamiento de “Gobierno, Paga Tus Facturas de Agua” en la Semana Mundial del Agua de Estocolmo, el representante internacional de la ONG Wash Forum de Zambia, Bubala Mumba explica que “el enfoque indiferente al no pago de las facturas de servicios públicos se atribuye a la noción errónea de que el agua, como un recurso natural, no requiere financiamiento.”

Bubala Mumba reiteró la necesidad de regulaciones adecuadas para evitar la impunidad y dotar de capacidades a los Organismos operadores cuando se trata de problemas de falta de pago con gobierno. Estas mismas capacidades debieran de poderse emplear cuando las grandes coorporaciones no pagan los volúmenes de agua que realmente extraen, precisa Nathalie Seguin de FANMEx al comentar posteriormente el lanzamiento de esta campaña. Desafortunadamente no son solo las oficinas de gobierno que no pagan.

FANMex

De la tabla anterior, ¡Se hace cada vez más claro que los funcionarios del gobierno no están dando prioridad a sus facturas de agua!

Es responsabilidad del estado respetar, proteger y cumplir los derechos humanos (Oficina del alto comisionado de Derechos Humanos OACDH). El sitio web de la OACDH explica que:

“La obligación de respetar significa que los Estados deben de abstenerse de interferir o restringir el goce de los derechos humanos. La obligación de proteger requiere que los Estados protejan a las personas y los grupos contra los abusos de los derechos humanos. La obligación de cumplir significa que los Estados deben tomar acciones positivas para facilitar el goce de los derechos humanos básicos”.

Desmenuzando la jerga de los juristas internacionales, el hecho de que los gobiernos no paguen las facturas amenazan el disfrute de los derechos humanos por parte de las personas en ciertos países.

Muchos piensan que el problema de no pagar sólo afecta a personas de naciones con menos desarrollo económico. Sin embargo, Al-Hassan Adam, coordinador internacional de End Water Poverty, explica cómo la falta de pago de las facturas de agua del gobierno afecta al Reino Unido y otras otras naciones desarrolladas. Afirma en una entrevista con The Telegraph que:

“Desde Detroit hay personas que luchan por conectarse al agua, hasta Canadá donde hay personas de la primera nación que luchan por el acceso al agua. Si lo llegas a casa, aquí en el Reino Unido muchas personas sin hogar y migrantes están luchando porque dependen del acceso a baños públicos y bebederos de agua que están cerradas durante el cierre de emergencia por el Covid.”

El objetivo de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas de proporcionar agua potable y saneamiento para el 2030, es poco probable si los gobiernos no toman la iniciativa y no solo pagan sus facturas sino incrementan los presupuestos para ello.

s importante aún, una lección importante de la pandemia mundial es la importancia de la buena salud. Garantizar un nivel de vida de calidad y asequible requerirá que el gobierno haga su trabajo esta vez.

Resumen:

  1. El acceso al agua potable y saneamiento son derechos humanos
  2. Alguien siempre paga: el suministro de agua tiene un costo para cada usuario
  3. Si los gobiernos no pagan sus facturas de servicios públicos, es la gente que paga el precio. A largo plazo, tú y yo pagamos más de lo que deberíamos o se generan grandes retrasos en la cobertura de poblaciones sin acceso por falta de fondos por parte de los Organismos proveedores del servicio.